Narra Pablo:
Mi abuela decía que cuando el cielo era de color naranja era porque el exceso de lagrimas de un conjunto de personas no dejaban que el sol se asomara,yo me reía y le explicaba que esa no era la teoría,pero hoy recuerdo aquella ley que ella pronunciaba tantas veces y me arrepiento,al parecer tenia toda la razón del mundo.Andando arrastrando los pies por el suelo,las manos metida en la chaqueta del traje,a mi lado Lucia que no era capaz de dejar de mirar al suelo y llorar,el cielo cada vez era mas anaranjado,el viento movía los arboles que hacían la calle para entrar a aquel lugar donde hace ocho meses lo recorrí cuando su abuela abandono este mundo.
Pablo-solloza
-Que
No he podido decirte nada todabia pero eres el hombre mas increíble del mundo,afrontar esta situacion como lo has hecho me ha hecho darme cuenta que no eres como los demás
-No soy tan increible mi vida,era lo que tenia que hacer
Si,si lo eres,mi padre no hizo lo mismo
-Tu padre era idiota,no sabe lo que se ha perdido tantos años
¿Te he dicho alguna vez que te quiero?
-No me importaría volver a oírlo
Te quiero-dice mientras sonríe
Me acerco a ella,echo mi brazo por encima de sus hombros y la traigo a mi con un suave movimiento,mientras aprieto ligeramente para reconfortarla junto a mi,puedo notar como siente mi calor y se acurruca bajo mis brazos,necesitaba este momento,lo necesitábamos.
Tengo miedo de entrar
-Cariño,tienes que hacerlo,hay que darle el ultimo adiós
Este tanatorio me trae tan malos recuerdos
-A todos nos lo trae ¿sabes una cosa?Aquí mismo fue donde despedi a mi abuela
Lo siento
-No pasa nada,estaba muy enferma y prefería que se fuera a que se quedara aquí padeciendo
Tal vez exista un mundo mejor después de esta vida
-Solo espero que esten donde esten sonrian al vernos felices
Si dependen de mi no dejare que sus sonrisas se apaguen
-Por nada del mundo-digo mientras la abrazo
Ahora me siento con mas fuerzas
Narra Lucia:
La incineración era lenta,y el pensar que cada centimetro de su piel iba a reducirse a unas simples cenizas,que las risas los llantos y nuestra historia iba a quedar calzinada me partia el alma,me la encogia hasta el punto de desaparecer,la mano de Pablo sobre las mias me tranquilizaba,me aliviaban,era como un balsamo sobre una herida.
Su decisión era esa,al parecer era la única persona que lo sabia,me lo dijo con solo seis años cuando se cayo en educación física que le tuvieron que dar puntos,me miro y me dijo "Si me muero que no me entierren".Parecía una tontería tan pequeña pero esa declaración y su eterno odio hacia iglesias me decían que era la mejor decisión.
-¿Los familiares de Alba?
Si,digo mientras me levanto
-Aqui teneis,siento mucho vuestra perdida
Mi cuerpo no podía aguantar mas,entre la presion,la tristeza y la impotencia del momento no sabia si echarme a llorar,esconderme,o echar a correr
Lucia,¿que hacemos con ella?-solloza su madre
-Se lo que hacer,Pablo ¿me llevas?
¿Podras hacerlo sola?A mi no me quedan fuerzas-dice su madre entre lagrimas
-Claro
Me dirigo a la playa donde dias atras habia estado con Pablo,nunca me dijo donde queria permanecer de por siempre pero nuestros recuerdos eran demasiado grandes para dejarlos aparcado en la vitrina de cualquier mueble bar,merecia estar en un sitio mejor y yo sabia cual era el mejor.
Bajo del coche,habia empezado a llover,tapo la pequeña urna con mi chaqueta y entre el viento fuerte que azotaba la costa intento subir a lo mas alto posible,estaba demasiado alto,tanto que era preferible no mirar hacia el suelo.Me situo en una piedra enorme en aquel monte que se habia embarrado por la mezcla del agua y la fina arena.
Poso mis labios sobre la urna
"Hasta que la muerte nos separe,¿recuerdas?"-pronuncio mientras su cenizas volaban sonbre el mar..