Narra Pablo:
Noto como sus pasos abandonan el salón rápidamente y se adentra en el baño,sus arcadas me sobresaltaban
-!Lucía!¿Estás bien?
Si-murmura saliendo de él
-¿Qué has comido?
Nada
-¿Nada?¿Estás loca?
No tengo apetito,últimamente tengo el estómago revuelto
-¿Ultimamente?¿Desde cuándo?
Desde la primera vez que estuvimos
-De eso hace dos semanas,Lucía,mírame
Levanta suavemente su rostro coincidiendo con mis ojos,mientras
sujetaba su cara entre mis dedos,rozándole con mis pulgares sus
mejillas que ahora ardían
Pablo...yo...-sollozaba
-Shh no digas nada,espérame aquí
¿Dónde vas?
-No te muevas de aquí
Mis piernas se aceleraban debajo de la lluvia intensa,recorriendo
Málaga de arriba a abajo buscando la farmacia más cercana,la idea
de que estuviera embarazada me emocionaba,me llenaba de
felicidad,debería de estar aterrado,muerto de miedo,sería lo
normal,pero siento tantas cosas absurdas desde que la conocí...en un
año he vivido momentos tristes,fríos,he pasado y paso miedo,he
querido,he amado,a ella,solamente ella y ahora me pregunto si esa
canción no lleva su nombre,es como si el destino la hubiera puesto
en mi camino,mi musa ¿Cómo alguien tan pequeño?¿Alguien que
apareció en mi camino de manera inesperada puede convertirse en algo
tan grande?Y ya no pensaba en nada,Marta desaparecía de mi cabeza y
el miedo se convertía en ganas de luchar,de dejarme la piel por ella
“No siento miedo,lo único que me importa eres tú” esas palabras
me habían hecho pensar y darme cuenta que si muero quiero que sea a
su lado,si alguien me hace daño ella me salvará,como siempre lo ha
hecho,es mía,solo mía.
El cartel de “Abierto” iluminaba mis ojos,adentrándome en el
local para comprar “mi pase a la felicidad” ¿Un hijo?No,no
quería pensar en ello,no quiero hacerme ilusiones .La imagen de Alba
ocupaba ahora mi cabeza,su muerte en aquel parto¿Y si...? Muevo la
cabeza hacia los lados eliminando esa posibilidad de mi cabeza y
conduciendo de vuelta hacia casa,dónde la había dejado
preguntándose donde me encontraba.
La puerta estaba entre abierta y ella sentada sobre el
sillón,enfrente del fuego que la calentaba,perdiendo sus ojos en
ello.
-Señora
!Pablo!¿Dónde estabas?
-Sabía que ibas a preguntarlo
¿Estás bien?-susurra acariciándome las mejillas
-Si
Creí que te había pasado algo
-Pues ya ves que no,tranquila
¿Dónde has ido?
-¿Quieres saberlo?
Asiente con la cabeza con los ojos de par en par y la frente
arrugada,el silencio nos invadía mientras en mis manos se encontraba
el predicto extendiéndolo hacia las suyas,sus lágrimas caían
mientras aceptaba lo que le ofrecía.
-No llores,no me gusta que lo hagas
No puedo evitarlo
-Si que puedes,no lo vuelvas a hacer,por favor
Yo no se si podré...
-Hazlo por mí,si quieres me voy,te dejo que lo pienses,que te
tomes tu tiempo pero quiero saberlo
Ahora soy yo la que siente miedo
-¿Miedo?
¿Y si dice que si?Yo no sé si tu estás preparado para
afrontarlo,no sé lo que piensas,nunca lo sé
-Cielo-susurro cogiéndole sus manos acercándolas hacía mi-Si
dice que si me harás el hombre más feliz del mundo,al igual que me
lo hiciste cuando fuiste tú quien me dijo que si,que querías
casarte conmigo,además ¿No eras tu la chica que no le temía a
nada?
Sus labios se acercan a los míos desahogando sus lágrimas sobre
mí,llenándome de caricias,de besos,de abrazos y por un momento
quería desaparecer con ella,alcanzar la cima a su lado,no podía ser
más feliz,no existía,un día alguien dijo que la máxima felicidad
no existia pero claro no la conocían a ella.
Su cuerpo se desprende del mío,observando la pequeña cajita
mientras le daba vueltas sobre sus dedos,pensativa y asustada,el
miedo se había apoderado de ella,ya no era la chica dura,la tenía
ante mí como una niña pequeña,frágil,débil.
Quiero hacerlo-susurraba limpiando sus lágrimas
-Gracias-murmuro abrazándola
Sus pasos se pierden en aquel baño,cerrando la puerta por
completo,mis nervios aumentaban con el paso del tiempo,apenas habían
pasado diez minutos cuándo su silueta se posa ante mí
Pablo...