martes, 6 de mayo de 2014

Capítulo 104:Decisiones

Narra Pablo:
Noto como sus pasos abandonan el salón rápidamente y se adentra en el baño,sus arcadas me sobresaltaban
-!Lucía!¿Estás bien?
Si-murmura saliendo de él
-¿Qué has comido?
Nada
-¿Nada?¿Estás loca?
No tengo apetito,últimamente tengo el estómago revuelto
-¿Ultimamente?¿Desde cuándo?
Desde la primera vez que estuvimos
-De eso hace dos semanas,Lucía,mírame Levanta suavemente su rostro coincidiendo con mis ojos,mientras sujetaba su cara entre mis dedos,rozándole con mis pulgares sus mejillas que ahora ardían
Pablo...yo...-sollozaba
-Shh no digas nada,espérame aquí
¿Dónde vas?
-No te muevas de aquí
Mis piernas se aceleraban debajo de la lluvia intensa,recorriendo Málaga de arriba a abajo buscando la farmacia más cercana,la idea de que estuviera embarazada me emocionaba,me llenaba de felicidad,debería de estar aterrado,muerto de miedo,sería lo normal,pero siento tantas cosas absurdas desde que la conocí...en un año he vivido momentos tristes,fríos,he pasado y paso miedo,he querido,he amado,a ella,solamente ella y ahora me pregunto si esa canción no lleva su nombre,es como si el destino la hubiera puesto en mi camino,mi musa ¿Cómo alguien tan pequeño?¿Alguien que apareció en mi camino de manera inesperada puede convertirse en algo tan grande?Y ya no pensaba en nada,Marta desaparecía de mi cabeza y el miedo se convertía en ganas de luchar,de dejarme la piel por ella “No siento miedo,lo único que me importa eres tú” esas palabras me habían hecho pensar y darme cuenta que si muero quiero que sea a su lado,si alguien me hace daño ella me salvará,como siempre lo ha hecho,es mía,solo mía.
El cartel de “Abierto” iluminaba mis ojos,adentrándome en el local para comprar “mi pase a la felicidad” ¿Un hijo?No,no quería pensar en ello,no quiero hacerme ilusiones .La imagen de Alba ocupaba ahora mi cabeza,su muerte en aquel parto¿Y si...? Muevo la cabeza hacia los lados eliminando esa posibilidad de mi cabeza y conduciendo de vuelta hacia casa,dónde la había dejado preguntándose donde me encontraba.
La puerta estaba entre abierta y ella sentada sobre el sillón,enfrente del fuego que la calentaba,perdiendo sus ojos en ello.
-Señora
!Pablo!¿Dónde estabas?
-Sabía que ibas a preguntarlo
¿Estás bien?-susurra acariciándome las mejillas
-Si
Creí que te había pasado algo
-Pues ya ves que no,tranquila
¿Dónde has ido?
-¿Quieres saberlo?
Asiente con la cabeza con los ojos de par en par y la frente arrugada,el silencio nos invadía mientras en mis manos se encontraba el predicto extendiéndolo hacia las suyas,sus lágrimas caían mientras aceptaba lo que le ofrecía.
-No llores,no me gusta que lo hagas
No puedo evitarlo
-Si que puedes,no lo vuelvas a hacer,por favor
Yo no se si podré...
-Hazlo por mí,si quieres me voy,te dejo que lo pienses,que te tomes tu tiempo pero quiero saberlo
Ahora soy yo la que siente miedo
-¿Miedo?
¿Y si dice que si?Yo no sé si tu estás preparado para afrontarlo,no sé lo que piensas,nunca lo sé
-Cielo-susurro cogiéndole sus manos acercándolas hacía mi-Si dice que si me harás el hombre más feliz del mundo,al igual que me lo hiciste cuando fuiste tú quien me dijo que si,que querías casarte conmigo,además ¿No eras tu la chica que no le temía a nada?
Sus labios se acercan a los míos desahogando sus lágrimas sobre mí,llenándome de caricias,de besos,de abrazos y por un momento quería desaparecer con ella,alcanzar la cima a su lado,no podía ser más feliz,no existía,un día alguien dijo que la máxima felicidad no existia pero claro no la conocían a ella.
Su cuerpo se desprende del mío,observando la pequeña cajita mientras le daba vueltas sobre sus dedos,pensativa y asustada,el miedo se había apoderado de ella,ya no era la chica dura,la tenía ante mí como una niña pequeña,frágil,débil.
Quiero hacerlo-susurraba limpiando sus lágrimas
-Gracias-murmuro abrazándola
Sus pasos se pierden en aquel baño,cerrando la puerta por completo,mis nervios aumentaban con el paso del tiempo,apenas habían pasado diez minutos cuándo su silueta se posa ante mí
Pablo...