Narra Pablo
-Venga vamos
¿Es necesario vendarme los ojos?
-Muy necesario-digo entre risas
Parezco tonta
-Un poco lenta si que eres
¿Perdona?
-Shh calla y ten cuidado con el escalón
Si ya sé dónde me llevas
-A veces te crees muy lista
Soy muy lista-dice con una mueca
-Esperate aquí ¿podrás quedarte sola o tendré que encadenarte?
¿Y si salgo corriendo?
-¿De verdad quieres irte?
Para nada
-Pues dame cinco minutos
¿Pablo?¿Dónde estás?La oigo a lo lejos con voz de asustada
-Ya estoy aquí cielo-digo mientros acaricio su mano
¿Me puedo quitar la venda?
-¿Nunca te han dicho que eres muy pesada?
Con esta forma de ligar no te habrás comido muchas roscas
-¿Prefieres que vaya de tío duro? Dame dos minutos y te hago un Mario Casas
Dame dos minutos y desaparezco
-¿Quieres desaparecer?digo mientras la apoyo entre la pared del ascensor y mi cuerpo
Hazme desaparecer
Mi brazo rodeába su cintura,atrayéndola hacía mi suavemente,pegando su cuerpo con el mío,sintiéndo su respiración entre cortada,su calor rodeaba cada milímetro de mi piel erizando mi bello,recorriendome un escalofrío que causaba en mí una pasión que me desataba,ella era la única persona que me hacía perder el control,por unos minutos olvidaba lo de besos a fuego lento y la olla exprés se aceleraba.
Pa-Pablo-gimoteaba
-Te echado de menos-le susuro al oído notando como se eriza su piel
Sus manos rodeaban mi cuello,acariciándolo con sus uñas,pasando a masajear mi pelo,sin prisas,despacio,suavemente,como si esta noche fuera eterna,disfrutando de cada aliento,cada sonrisa,perdiendo nuestros labios en aquel ascensor.La cogo rodeando sus piernas en mi cintura apoyándola contra los botones,quitándole la venda con mis dientes y abriendo con la mano que me quedaba libre aquella habitación que hoy se volvería a empañar de nuevo.Dejo caer su cuerpo en la cama,llena de pétalos tal y como ordené que estubiera,una botella de champagne fría en la mesa y dos copas doradas,el mismo adorno que la noche en la playa.Mis manos rodean su cintura acariciándo lentamente con mis dedos,desbrochando su camisa,botón a botón,sin dejar de separar sus labios con los míos,bajando mis labios por debajo de su cuello,los masajes en el pelo se habían convertido en tirones,tirones que mñas que dolorosos llegaban a ser orgásmicos.
De nuevo pasó a dominarme,tumbándone encima mía,sujentándo mis manos contra las sábanas para intentar inmovilizarme,su ardor pasó a convertirse en fuego,fuego que derretía mi cuerpo,había desatado en mí aquel hombre que todos llevamos dentro,levantándome fuertemente,cogiéndola en brazos de nuevo,amándola,amándola una y otra vez ella llenó de gemidos frente al mar donde meses antes de repetía esta historia.
Mi cuerpo desnudo con ella acurrucada a mi lado sin mñas ropa que una fina sábana nos cubría,acariciaba su brazo con mi dedo,el silencio invadía cada esquina,hasta que ella lo rompió fríamente.
-Pablo-sollozaba
¿Qué te pasa?
-Creí que te había perdido para siempre,que nunca volveríamos a repetir esto,¿Y si llega el día en el que desparezcas y te olvides de mi?Tengo miedo
Ese día no llegará nunca,en este tiempo me he dado cuenta que no hay vida si tu no estás,ahí fuera el mundo es muy grande,pero si tu no caminas a mi lado se queda muy pequeño,hemos pasado por tantas cosas...Aún no hemos podido hacer vida de una pareja,y para lo único que lucho es para que llegue el momento en el que tú y yo seamos más que novios
¿Qué quieres decir?
-Lucía-le digo mientras me arrodillo