Narra Lucía:
La presión del momento,los nervios,la angustia de pensar que Marta puede estar cerca y hacernos
daño pudo conmigo despertando sobre los escalones del altar mientras Pablo gritaba mi nombre y
me despertaba de aquel sueño,aquella pesadilla que ocupaba ahora mi mente,miré mis manos y su
cuerpo intacto,el sonreía al ver que estaba bien y yo me alegraba de que los sueños,sueños sean.
Lucía mi anillo,plateado,con un diamante en el centro digno de una princesa,grabado en el interior
con “Señora de Alboran”.
Su brazo me rodeaba invitándome a que lo sujetara para llevarme por el pasillo principal hasta la
salida de la iglesia,la gente nos miraba,fascinados y los sollozos de nuestras familias eran palpables.
Salimos tranquilamente parando sobre el arco de la iglesia,mientras nos cubrían de arroz y
pétalos,mis ojos buscaban nerviosos al verla allí,con la mirada perdida entre el confetti y las últimas
rosas,era ella,estaba segura,pero al mirar de nuevo había desaparecido,como si de un fantasma se
tratara,sacudí mi cabeza eliminando la idea ¿Y si todavía estamos en peligro?.Toqué el brazo de
Pablo reiteradamente
-¿Que pasa?
Es ella
-¿Dónde?¿Lucía dónde?
Estaba allí,te lo prometo,la he visto pero ha desaparecido
Hace un gesto con los dedos hacia el fondo y hombres vestido de negro nos cubrían hasta
adentrarnos en el coche que nos conducía a el sitio donde acabar este día,día que no olvidaré nunca.
-Ya eres mía
Siempre lo he sido
-Ahora es oficial-susurra enseñándome su anillo
Te amo
-Yo también esposa
Nuestras sonrisas inundaban el interior del coche y sus manos se deslizaban sobre mi ligero,el calor
aumentaba,podía notar como sudaban sus manos y flaqueaban sus piernas,era señal de que me
deseaba.
-Te vas a librar porque es nuestra boda¿Perdona?
-Perdonada
No se a que se refiere
-¿Quieres que te lo recuerde en nuestra noche de bodas?
Me gustaría que me refrescaras la memoria
El chófer tendía mi mano para salir del vehículo y los mismo hombres de negro nos rodeaban,ahora
más agresivamente,no me había imaginado nunca una boda así,entre seguratas,las de la gente
normal son tan diferentes...es el precio que debo pagar por haberme casado con el hombre más
deseado de España.
Entramos al salón principal,al aire libre,con grandes carpas blancas adornadas de flores,una
alfombra roja que conducía hasta nuestra mesa,al lado de un pequeño estanque,era precioso,a veces
frotaba mis ojos creyéndome que de un sueño se trata,que el chico del tu y tu ahora lleva un anillo
unido al mío.
Nos sentamos sobre la mesa nupcial,al lado de nuestras familias,habíamos anunciado el brindis que
inaugura la ceremonia,la gente comía,sin dejar de mirarnos y yo me sentía protagonista,todo era
perfecto,o casi todo,ahora mismo pagaría porque Alba estuviera a mi lado para ver este
momento,pero seguro que allá dónde esté estará orgullosa de mí .Pablo se levantó rápidamente de la
mesa,asustándome por un momento
-¿Es que nadie va a decir que bese a la novia?
Las risas de los invitados alumbraba el jardín,incluso yo me ruborizaba,al escucharlo. Centenares de
personas gritaban que me besara y yo quería esconderme debajo de la mesa,pero debía hacerlo si no
quería quedar como la chica sosa.
Me levanté para quedarme frente a él que me observaba con detenimiento,sonriéndome con esos
ojos capaz de matar a cualquiera y sin esperarlo me agarró fuertemente de la cintura,atrayéndomehacia él,doblegándome por completo y dándome el mayor beso de mi vida.
Los comensales aplaudían a la vez que cantaban “Que se besen los padrinos”,los padres de Pablo se
besaron tímidamente y si los míos por increíble que parezca también,yo me quedé petrificada y mi
madre encogía los hombros a modo de disculpa.
Mi niña dormía en el interior del local,apartada del bullicio,Pablo también insistió en ponerle
escolta y ahora estoy más tranquila.
De la comida pasamos al baile,era el momento más deseados por todos,menos por mí,me moría de
vergüenza el tener que bailar delante de quinientas personas,pero es lo que tiene casarse que debes
de parecer niña buena por un día.
-¿Me concede este baile?susurraba extendiendo su mano
Claro-sonrío
Tira de mi cuerpo hacia el suyo quedando completamente unidos,mientras enlaza sus manos sobre
las mías,apoyando su cabeza sobre mi pelo
-Estás preciosa esta noche
Gracias-murmuro
-Gracias a ti por hacerme feliz,por darme una hija,por casarte conmigo
Te quiero Pablo,te quiero demasiado
Nuestros cuerpos danzaban al ritmo de la música,hasta terminar la canción con los aplausos de los
demás
“Cambio de parejas”
Oh no,no quería despegarme de él,no ahora,aunque era la tradición,el se desprendió de mí,y yo me
uní con Lopez,al que me pilló por sorpresa y él con Lula,que casualidad...
-Lucía
Lopez-sollozaba abrazándolo por completo
-Te echado de menos
Yo también,te necesitaba cerca
-Prométeme que serás feliz
Te lo prometo
-Que si tienes algún problema irás en mi encuentro
Puedes estar seguro
-Tengo algo que decirte
Dime
-He encontrado a alguien-murmuraba señalándola¿Lula?
-La misma
¡Como me alegro!
-Gracias,la verdad es que estoy feliz
Te lo mereces
-Nunca dejaré de quererte-susurraba en mi oído
Siempre te llevaré en el corazón-contestaba yo
La noche llegaba a su fin,los invitados abandonaban el lugar,solo quedábamos nosotros solos,sin
mas compañía que nuestros ojos,invitándome a entrar en la casa que había alquilado junto al
banquete,era mi regalo de bodas y a mí me encantaba.
Empezó a besarme en el portal terminando en la cama,el se deshacía de mi vestido yo de su
smoking, hundiéndonos en uno solo mientras nuestros anillos brillaban,el hacía magia con sus
manos y yo le respondía con devolverle el truco.
El abrazado a mí,desnudo,emocionado y yo llenándolo de caricias.
-Lucía
Pablo
-No te vayas,no te vayas nunca
No me iré
-Hasta que la muerte nos separe
Hasta que llegue el momento.