sábado, 5 de abril de 2014

Capitulo 77:Baile de salón

Narra Lucía

Caminando por las calles de Málaga bajo el sol ardiente que reflejado sobre nosotros nos hacía sentir ese bochorno de verano y refrescándonos con un dulce helado que el mismo había comprado,sabía lo que necesitada en cada momento,es como si nos conociéramos de toda la vida,cómo si de mi alma gemela se tratara,el me entendía como nadie lo hacía.
-¿En qué piensas?
En tí
-Si claro
De verdad,pensaba en todo lo que tengo que agradecerte,en como me cuidas,como sabes hacerme feliz,en darte las gracias por aparecer en mi vida
-Que boba eres-dice mientras echa su brazo sobre mi hombro
No más que tu señor López
-Eres especial y así deberían de tratarte siempre
Shh calla que vas a hacer que me emocione
-¿Tienes algo que hacer esta noche?
No,hace tiempo que deje de tener planes
-Pues no debería de ser así
Pues por desgracia lo es,ya no me acuerdo de mi última cita
-A sí que es una cita ¿no?
Si...osea no...nose
 -Paso a recogerte a las diez ¿te parece bien?-dice sonriendo ignorando mi respuesta
Si
-Y quita ya esa cara,o me vienes esta noche con una sonrisa o tu y yo tendremos problemas
Vale-asiento
-Ahora tengo que irme
¿Ya?
-Si,yo también trabajo ¿eh?
Vale,luego no vemos entonces
-¿Estás bien?
Si-digo mientras contengo mis lágrimas,lágrimas que brotaron de mis ojos irremediablemente
-Ey-dice mientras se acerca a mi y me abraza
Lo echo de menos-le digo con un nudo en la garganta
-Ya está mi vida ¿Quieres que me quede?
No,no,ahora tienes que trabajar,nos vemos esta noche
-Me da igual el trabajo Lucía,lo único que me importa ahora eres tú
Me aparto de sus brazos,extrañada ante sus palabras y le doy un beso en la mejilla,acariciando su rostro
"Estaré bien"Digo con una falsa sonrisa
-Te llamo cuándo termine
Te esperaré-digo guiñándole un ojo
Sus pasos abandonaban la plaza,mis piernas flaqueaban y emperendí de nuevo el camino a casa,por mi mente pasaban tantos recuerdos confusos,López y Alboran,dos hombres que sostenían mi vida,uno tan cerca y otro tan lejos...Lo peor no era la distancia,lo peor era mirar el teléfono una y otra vez y no encontrarme ni una llamada perdida ni un simple mensaje,como si él no recordara nada de lo que ha pasado entre nosotros,como si yo solo fuera sido una diversión más y me dolía porque sabía que no era así,que de verdad sentía cosas por mí,así lo había demostrado,nuestro último encuentro aclaró mis dudas pero cada vez que se iba dejaba un vacio insoportable,no podía vivir con la idea de no tenerlo y cada vez que sacaba de la chaqueta el móvil me entraban unas ganas locas de llamarlo pero mi orgullo salía a la luz convenciéndome de que era él quien debía ponerse en contacto conmigo y asi me pasaba las horas sentada en mi cama con el telefono entre las manos pensando si dar el paso o quedarme quieta como solia hacer siempre.
Entro en casa,no había nadie,como de costumbre mi madre siempre trabajaba,mañana,tarde e incluso noches se pasaba encerrada en su despacho en las afueras o haciendo largos viajes de negocio,ya había aprendido a vivir sin ella,era duro aprender a vivir sin una madre pero no quedaba otra,yo cocinaba,yo limpiaba,yo lavaba mi ropa e incluso a veces tenía que trabajar los fines de semana para pagarme mis caprichos,ella siempre me había enseñado a no depender de nadie,a ser independiente para que ningún hombre controlara mi vida,supongo que esta enseñanza vino desde que mi padre nos abandonó,ella estaba embarazada,no trabajaba ni tenía ningún tipo de estudios,dependía de el ,entonces el se enteró de que ella esperaba un hijo y se fué dejándonos en la calle,sin nada,incluso sin un techo donde cobijarnos,mi madre tuvo que dejarme con mi tía unos años mientras ella empezó sus estudios por la mañana mientras trabajaba en un bar por la tarde,así se sacó el graduado y la carrera de empresariales con solo 26 años y eso me da fuerzas para luchar por mis sueños,debía seguir estudiando,retomar las clases e irme a Londres lo antes posible.
Ya eran casi las diez de la noche cuando el timbre sonó,abro la puerta sigilosamente mientras miro por la ranura,era él,a quién esperaba
-Estás increible
Gracias,lo mismo digo
-No sirvo para ir de traje
No hace falta que lo digas
-Me encanta tu sentido del humor-dice enfadado
No te enfades o perderás la elegancia
-Menos risas ¿eh?
Estás guapisimo bobo-digo mientras acaricio su mejilla
-¿Vamos?-dice sonrojado
¿A donde me llevas?
-A un sitio muy especial
¿Especial?
-Te dije que alguien tenia que tratarte así
No merezco tanto
-Te mereces esto y más
Aparca en el parking de un restaurante muy pequeño en las afueras,parecía escondido,como si estaba situado ahí para solo aquel que lo conociera,tenía una magia especial,la fachada era de mármol,adornada con ventanas doradas,una gran puerta de madera invitaba a entrar,mientras el,agarrado de mi brazo la atravesaba.
-Por aquí Pablo-decia un  hombre alto y muy bien arreglado
Lo seguimos intrigadamente,nos lleva al fondo de la sala y nos señala la mesa donde nos teníamos que sentar
-Señorita-dice retirando la silla
Este sitio es increíble
-Sabría que te gustaría
Nunca lo había visto
-Aquí no puede venir todo el mundo,el fundador de este restaurante fué mi abuelo,lo construyó para mi abuela,ella siempre soñó con cenar siempre en un lugar así,y cuando murió él mismo lo hizo para cumplir su deseo
Vaya,lo siento
-Gracias
Gracias a ti por compartir conmigo un lugar así
-De nada cielo ¿Oyes esa música?-dice levantándose del asiento
¿Qué haces?
-¿Me concedes este baile?
Claro
Su brazo rodeó mi cintura,atrayendo mi cuerpo sobre el suyo,mientras apoyaba su cabeza sobre mi hombro y yo lo acompañaba haciendo lo mismo,dejándonos llevar por los acordes de aquella canción,el se apartó a centimetros de mi cuerpo dejando caer su frente sobre la mía,acercando sus labios a los mios pudiendo notar su calor sobre mí